ño y medio después de debutar con el Manchester City, Nico O’Reilly tuvo su gran día. Y fue en un contexto de máxima exigencia: Wembley, en la final de la Copa de la Liga. El lateral inglés, de apenas 21 años, fue la estrella del triunfo ‘sky blue’ (0-2) en la final sobre el Arsenal: doblete en apenas cuatro minutos para endulzar una temporada que está siendo complicada para el City de Guardiola. El título 40 para Pep como entrenador (su decimonoveno desde que llegó al Etihad)… y la novena Copa de la Liga para los de Mánchester.
Wembley se vestía de gala para entregar el primer título de la temporada en Inglaterra con Arsenal y Manchester City aterrizando en el mítico estadio con dinámicas completamente opuestas. Los ‘gunners’, líderes de la Premier y en cuartos de Champions; los ‘cityzens’, eliminados en Europa y a nueve puntos de la cabeza de la liga. La Carabao se presentaba como una oportunidad de oro para reafirmar una tónica… o cambiarla por completo.